13 de septiembre: Día del Bibliotecario

Una propuesta para el 13 de septiembre: investigar el trabajo bibliotecario, visitar una biblioteca y organizar préstamos reales en la sala.

Para homenajear a quien trabaja en una biblioteca no alcanza con dibujar libros o escuchar un cuento. Quien ejerce el trabajo bibliotecario recibe consultas, conoce una colección, organiza información, registra préstamos, recomienda recorridos, cuida el patrimonio y crea condiciones para que distintas personas accedan a la cultura. El 13 de septiembre es una oportunidad para que el grupo descubra ese trabajo invisible.

En pocas palabras

El Día del Bibliotecario puede convertirse en una pequeña unidad de indagación. Antes de visitar una biblioteca, el grupo registra qué cree que sucede allí y prepara preguntas. Durante la visita observa espacios, usuarios, registros, sistemas de organización y formas de orientación. Después compara la información y adapta algunas funciones a la biblioteca de sala: clasificar con criterios comprensibles, recomendar libros, registrar préstamos y sostener devoluciones. Así, la efeméride articula ambiente social, prácticas del lenguaje y formación de lectores. La biblioteca deja de ser un mueble decorativo y se vuelve una institución con personas, normas, problemas y saberes específicos.

Por qué se celebra el 13 de septiembre

La fecha se vincula con el anuncio de la creación de la Biblioteca Pública de Buenos Aires en 1810, antecedente de la actual Biblioteca Nacional Mariano Moreno. El Congreso de Bibliotecarios reunido en Santiago del Estero estableció la conmemoración en 1942 y el Decreto 17.650/1954 la instituyó a nivel nacional. Para niñas y niños pequeños, esta historia puede presentarse de modo breve: hace mucho tiempo se decidió crear una biblioteca pública para que los libros y saberes pudieran llegar a más personas.

Antes de la visita: convertir ideas previas en preguntas

Mostrá algunas imágenes de bibliotecas diferentes y preguntá: ¿todas funcionan igual?, ¿quién puede entrar?, ¿cómo encuentran un libro?, ¿qué ocurre cuando alguien lo lleva?, ¿quién decide dónde guardarlo? Registrá hipótesis sin armar todavía una lista de respuestas correctas.

La visita necesita un foco. En lugar de recorrer todo, acordá con la institución observar tres o cuatro tareas y conversar con quien las realiza. La guía de planificación de salidas didácticas ayuda a organizar permisos, grupos, registros y actividades posteriores.

Entrevista sobre el trabajo bibliotecario
Observar cómo se orienta, registra, recomienda y ordena amplía la mirada sobre este trabajo cultural.

Mirar el trabajo, no sólo los estantes

Tarea observadaPregunta posibleExperiencia posterior en la sala
Recibir y orientar¿Cómo ayuda a alguien que no sabe qué libro busca?Preparar recomendaciones orales para distintos lectores.
Organizar la colección¿Cómo se sabe dónde va cada libro?Acordar categorías útiles y señalarlas con colores o imágenes.
Registrar préstamos¿Cómo recuerdan quién llevó cada ejemplar?Diseñar un registro simple con nombre, tapa y fecha de devolución.
Cuidar y reparar¿Todos los arreglos se hacen del mismo modo?Crear un sector de revisión y decidir cuándo pedir ayuda adulta.
Mediar lecturas¿Cómo recomienda sin contar el final?Armar una ronda breve de recomendaciones entre pares.

Una entrevista breve puede comenzar con problemas reales: “Si devuelven muchos libros juntos, ¿cómo sabés dónde va cada uno?”, “¿Qué hacés cuando alguien quiere un cuento divertido pero no conoce ningún título?”, “¿Cómo cuidás un libro antiguo?”. Estas preguntas hacen visible el conocimiento profesional.

Después de la visita: organizar una biblioteca que se use

De regreso, comparen hipótesis y evidencias. Luego elijan qué problemas de la biblioteca profesional aparecen también en la sala. Tal vez los libros no se encuentran, todos quieren el mismo, las devoluciones se olvidan o nadie sabe qué recomendar. Cada dificultad puede originar una práctica de lectura y escritura con sentido.

  1. Revisar la colección. Separar ejemplares que necesitan reparación y reconocer tapas, autores, ilustradores y tipos de texto.
  2. Definir criterios de organización. Probar agrupamientos y verificar si ayudan a encontrar: cuentos de miedo, poesía, información, autores o colecciones.
  3. Crear señales útiles. Usar imágenes y colores acordados por el grupo, no etiquetas impuestas que nadie consulta.
  4. Diseñar el préstamo. Registrar qué libro sale, quién lo lleva y cuándo vuelve con un sistema que niñas y niños puedan interpretar.
  5. Sostener recomendaciones. Reservar un momento semanal para contar por qué un libro podría interesar a otro lector.
Biblioteca circulante y préstamo de libros en Nivel Inicial
Elegir, llevar, compartir y devolver libros instala una práctica de lectura que continúa fuera de la sala.

Biblioteca circulante: acuerdos que incluyen

Llevar libros a casa amplía el acceso, pero puede volverse una fuente de temor si las reglas se centran en castigos. Conviene construir acuerdos claros: transportar en una bolsa, elegir un lugar para guardarlo, devolver en un día previsible y avisar ante un accidente. Reparar juntos enseña más que exigir automáticamente un reemplazo.

La participación familiar puede consistir en leer, mirar imágenes, conversar o escuchar el relato que el niño reconstruye. No hace falta completar una ficha escolar después de cada préstamo. Si querés profundizar la selección de obras, consultá cómo planificar un itinerario literario con sentido. Las Tarjetas Literarias y las Tarjetas Poéticas también pueden ampliar la colección y las propuestas de mediación.

Qué observar para evaluar la propuesta

  • Si las preguntas del grupo se vuelven más precisas después de la visita.
  • Si reconocen distintas funciones de quien trabaja en la biblioteca.
  • Si usan los criterios de organización para buscar y devolver.
  • Si pueden recomendar una obra apoyándose en alguna característica.
  • Si el registro de préstamo es comprendido y sostenido por el grupo.
  • Si los acuerdos de cuidado favorecen la circulación en vez de restringirla.

El mejor homenaje será que la biblioteca permanezca activa después de la fecha: con consultas, elecciones, devoluciones, conversaciones y una persona mediadora cuya tarea ahora el grupo puede reconocer.

Preguntas frecuentes

¿El 13 de septiembre es el Día del Bibliotecario en Argentina?

Sí. La fecha fue acordada por el Congreso de Bibliotecarios de 1942 e instituida nacionalmente por el Decreto 17.650/1954.

¿Qué diferencia hay entre un rincón de libros y una biblioteca de sala?

La biblioteca sostiene prácticas regulares: criterios de organización, consulta con propósitos, elección, recomendaciones, préstamos, devoluciones y cuidado compartido. No depende sólo del mobiliario.

¿Cómo registrar préstamos si el grupo todavía no escribe convencionalmente?

Se pueden usar tarjetas con foto de tapa, nombre propio copiado o reconocido, marcas de fecha y lectura compartida del registro. El sistema debe ser comprensible para quienes lo usan.

¿Qué preguntar en una entrevista sobre el trabajo bibliotecario?

Cómo organiza los libros, cómo elige recomendaciones, qué hace con una devolución, cómo registra préstamos, qué consultas recibe y qué parte de su trabajo no ve habitualmente el público.

¿Las familias tienen que reemplazar un libro si se rompe?

Conviene evitar reglas punitivas automáticas. Los accidentes pueden convertirse en oportunidades de cuidado y reparación, sin transformar el préstamo en una carga que excluya a algunas familias.

Esta fecha forma parte de la línea de tiempo anual de efemérides, donde podés ubicarla dentro del calendario escolar y consultar las demás guías específicas.

Imágenes para preparar tus materiales

Si necesitás imágenes para crear tus propios relatos, carteles o propuestas, estos kits de la tienda se relacionan con el tema. Las imágenes son un apoyo: no reemplazan la experiencia directa, las fuentes de consulta ni las obras literarias o artísticas.

Referencias y bibliografía

Sobre la autora

Lidia Rossatti
Lidia Rossatti es profesora de Educación Inicial, con postítulos en Inclusión Educativa, Jardín Maternal y Alfabetización Inicial. En Planis selecciona y revisa propuestas para que docentes de Nivel Inicial puedan planificar con criterios pedagógicos y materiales aplicables a la sala.
Bibliotecaria recibiendo a un grupo de Nivel Inicial en una biblioteca

Recientes

Categorías

Etiquetas