3 de diciembre: Día Internacional de las Personas con Discapacidad

Una guía para abordar el 3 de diciembre desde los derechos, la accesibilidad, la participación y la eliminación de barreras en la vida cotidiana del jardín.

Una mesa a la que no se puede acercar una silla, una consigna que sólo se dice una vez o un juego que exige correr para tener turno parecen detalles. Sin embargo, pueden decidir quién participa y quién queda mirando. El 3 de diciembre ofrece una oportunidad para revisar esas decisiones sin convertir a una niña o un niño en “ejemplo de superación”.

En pocas palabras

El 3 de diciembre, Día Internacional de las Personas con Discapacidad, debe abordarse en Nivel Inicial desde un enfoque de derechos. La pregunta central no es “¿qué no puede hacer esta persona?”, sino “¿qué barreras del ambiente, la comunicación, las actitudes o la propuesta limitan su participación y qué apoyos podemos ofrecer?”. Una secuencia valiosa puede revisar espacios y juegos, comparar formas de comunicación, analizar cuentos e imágenes, conversar con personas u organizaciones con experiencia y transformar una situación concreta del jardín. No conviene simular discapacidades, exponer diagnósticos ni elogiar como extraordinarias acciones cotidianas. La inclusión se vuelve enseñanza cuando la accesibilidad se planifica desde el comienzo, se reconocen distintas maneras de participar y las decisiones se evalúan por la autonomía y la pertenencia que hacen posibles.

Por qué se conmemora el 3 de diciembre

La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó la fecha en 1992 para promover los derechos y el bienestar de las personas con discapacidad y visibilizar las barreras que impiden su participación plena. En Argentina, la Ley 25.346 declaró el 3 de diciembre Día Nacional de las Personas con Discapacidad.

La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, aprobada en nuestro país por la Ley 26.378 y con jerarquía constitucional desde 2014, reconoce que la discapacidad surge de la interacción entre las personas y barreras del entorno. Esto desplaza la mirada de la caridad o el déficit individual hacia dignidad, autonomía, accesibilidad, igualdad y participación.

Cambiar la pregunta cambia la propuesta

Si un niño no entra a un sector porque los muebles forman un pasillo angosto, el problema no es su modo de desplazarse: es la organización del espacio. Si una niña no responde a una consigna oral extensa, no alcanza con decir que “no presta atención”: hay que revisar duración, apoyos, ruido, anticipación y tiempo de respuesta.

Tipo de barreraCómo puede aparecerDecisión docente posible
FísicaPasos estrechos, materiales altos, única postura para trabajar.Liberar recorridos, ofrecer superficies a distintas alturas y acercar materiales.
ComunicacionalConsignas sólo orales, letra pequeña, exceso de información simultánea.Combinar palabra, gesto, objetos, imágenes, anticipación y tiempo de respuesta.
SensorialRuido constante, luces intensas, ausencia de pausas o refugios.Graduar estímulos y disponer un espacio tranquilo sin usarlo como castigo.
DidácticaUna única forma de resolver, producir o mostrar lo aprendido.Proponer elecciones, apoyos y formas diversas de acción y expresión.
ActitudinalBajas expectativas, sobreprotección o hablar por el niño.Preguntar, esperar, ofrecer apoyos y reconocer decisiones y capacidades.
Docentes revisando barreras de accesibilidad en una sala de Nivel Inicial
La inclusión empieza antes de que llegue el grupo: revisar circulaciones, alturas, apoyos visuales, estímulos y formas de pedir ayuda permite anticipar barreras.

Una secuencia para pasar de la sensibilización a la acción

  1. Relevar ideas sin señalar a nadie. Preguntar qué ayuda a jugar, comunicarse, orientarse y aprender.
  2. Leer una historia bien elegida. Buscar personajes con deseos, conflictos y vínculos, no relatos cuya única trama sea “superar” una discapacidad.
  3. Recorrer la institución. Observar entradas, baños, patio, biblioteca, cartelería, sonidos y materiales desde la pregunta por el acceso.
  4. Registrar barreras. Dibujar, fotografiar o señalar situaciones concretas sin exponer información personal.
  5. Conocer apoyos. Explorar pictogramas, lengua de señas, Braille, audiodescripción, tecnología de apoyo y ajustes del ambiente con fuentes confiables.
  6. Elegir una transformación posible. Reubicar materiales, crear una agenda visual, sumar alternativas a un juego o mejorar la orientación.
  7. Probarla con el grupo. Observar quién puede actuar con mayor autonomía y qué dificultad persiste.
  8. Comunicar el proceso. Explicar qué barrera se encontró y por qué la solución beneficia la participación.

Simular una discapacidad no enseña a incluir

Vendar los ojos, inmovilizar un brazo o usar una silla de ruedas durante unos minutos suele producir torpeza, miedo o compasión. Esa experiencia no reproduce una trayectoria de vida, los saberes construidos, los apoyos ni las barreras sociales. Puede dejar la idea de que discapacidad equivale a dificultad individual.

Una alternativa más rigurosa es investigar accesibilidad real: comparar un cuento impreso y uno táctil, revisar si una información puede comprenderse de varios modos, observar una rampa mal resuelta o preguntar a una organización qué cambios considera prioritarios. Si participa una persona con discapacidad, se acuerdan propósito, remuneración cuando corresponda, formato y derecho a no responder.

Lectura accesible con múltiples formas de participación en Nivel Inicial
Participar no significa responder del mismo modo: mirar, señalar, tocar, gesticular, hablar o usar apoyos pueden formar parte de una misma experiencia compartida.

Participar no es hacer todos lo mismo

En una lectura, alguien puede anticipar oralmente, otro señalar una imagen, otro explorar una textura y otro escuchar sin responder de inmediato. En un juego motor, puede haber recorridos, roles y desafíos equivalentes sin imponer un único movimiento. En arte, elegir herramientas, posiciones y superficies permite sostener una intención común con acciones distintas.

Los apoyos no deberían aparecer como premio ni depender de que el niño “demuestre” dificultad. Conviene ofrecerlos como parte del ambiente y observar cuáles amplían autonomía. El artículo sobre escenarios motores en Nivel Inicial profundiza cómo variar recorridos y formas de participación.

Qué conviene evitar

  • Hablar de “capacidades diferentes” o “héroes” para evitar nombrar discapacidad.
  • Compartir diagnósticos, terapias o historias familiares sin autorización.
  • Usar a un niño como explicación viviente de la efeméride.
  • Presentar apoyos como concesiones especiales o ventajas.
  • Concentrar toda la inclusión en un mural del 3 de diciembre.
  • Suponer que una misma solución sirve para todas las personas.

Ideas por sala y evaluación

  • Sala de 3: comparar modos de pedir, elegir y participar; reorganizar un sector para que todos alcancen materiales.
  • Sala de 4: recorrer la institución, registrar barreras visibles y probar apoyos visuales o sensoriales.
  • Sala de 5: realizar una pequeña auditoría, consultar fuentes y fundamentar una mejora concreta.

La evaluación debe mirar también la propuesta: quiénes acceden, qué apoyos se usan con autonomía, quién queda esperando, qué decisiones amplían la comunicación y qué barreras persisten. No se evalúa cuánto sabe el grupo sobre diagnósticos, sino si construye criterios de respeto, accesibilidad y acción colectiva.

Como recursos aplicables, el Himno Nacional con pictogramas permite conversar sobre apoyos visuales; Normas del Patio y la Comida ayuda a revisar si las pautas son comprensibles y accesibles; y el Proyecto Botón de Pausa aporta alternativas de autorregulación. La guía del 12 de octubre y diversidad cultural amplía el trabajo sobre representación y estereotipos.

Esta fecha también queda ubicada en la línea de tiempo anual de efemérides.

Preguntas frecuentes

¿Qué se conmemora el 3 de diciembre?

La ONU proclamó el 3 de diciembre como Día Internacional de las Personas con Discapacidad en 1992. En Argentina, la Ley 25.346 también lo declaró Día Nacional para difundir derechos, promover igualdad de oportunidades y fortalecer una sociedad inclusiva.

¿Conviene hacer actividades con los ojos vendados o usar una silla de ruedas por unos minutos?

No. Esas simulaciones reducen experiencias complejas a una dificultad momentánea y pueden reforzar lástima o estereotipos. Es más valioso detectar barreras reales, conocer soluciones de accesibilidad y escuchar voces de personas con discapacidad.

¿Cuál es la forma respetuosa de nombrar?

“Persona con discapacidad” es la expresión usada por la Convención y por el marco legal argentino. Si se habla de una persona concreta, también importa respetar cómo elige nombrarse.

¿Un apoyo da ventaja?

No. Un apoyo busca remover una barrera para que la persona pueda participar en condiciones de igualdad. Dar exactamente lo mismo no garantiza las mismas oportunidades.

¿La inclusión se trabaja sólo si hay un niño con discapacidad en la sala?

No. La accesibilidad y las múltiples formas de participación mejoran la enseñanza para todo el grupo y deben planificarse desde el inicio, sin esperar un diagnóstico.

Imágenes para preparar tus materiales

Si necesitás imágenes para crear tus propios relatos, carteles o propuestas, estos kits de la tienda se relacionan con el tema. Las imágenes son un apoyo: no reemplazan la experiencia directa, las fuentes de consulta ni las obras literarias o artísticas.

Referencias y bibliografía

Sobre la autora

Lidia Rossatti
Lidia Rossatti es profesora de Educación Inicial, con postítulos en Inclusión Educativa, Jardín Maternal y Alfabetización Inicial. En Planis selecciona y revisa propuestas para que docentes de Nivel Inicial puedan planificar con criterios pedagógicos y materiales aplicables a la sala.
3 de diciembre Día de las Personas con Discapacidad y participación en Nivel Inicial

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