Cuarto sábado de septiembre: Día del Conejo, investigar y cuidar
Una secuencia para comparar cuentos y fuentes sobre conejos, investigar movimientos y necesidades y construir criterios de cuidado sin animales en la sala.
En muchos cuentos el conejo aparece con una zanahoria, se deja alzar y vive solo en una casita. Cuando esas imágenes llegan a la sala, podemos abrir una investigación: ¿lo que sabemos por los cuentos alcanza para conocer cómo vive un conejo? El Día Internacional del Conejo, celebrado el cuarto sábado de septiembre, ofrece una oportunidad para comparar representaciones, consultar información y pensar cuidados responsables.
Una propuesta posible: investigar conejos en Nivel Inicial no requiere tener un animal en el jardín. Una secuencia de cuatro o cinco encuentros puede organizarse alrededor de sus movimientos, alimentación y necesidades, con fotografías, videos breves y lectura a través de la docente. El grupo contrasta lo que aparece en relatos con información sobre animales reales, elige qué registrar y produce una página informativa o acuerdos de cuidado. En sala de 3 se trabajan pocas situaciones; en 4 y 5 se agregan comparaciones y preguntas a un profesional. Los conejos domésticos y los silvestres no se tratan como casos intercambiables. La fecha es móvil: en 2026 corresponde al 26 de septiembre, pero el artículo puede usarse otros años y en otros momentos de la planificación.
Este recorrido profundiza un caso dentro de la indagación del ambiente. Si se suma lectura literaria, los cuentos conservan su valor como ficción: no se los califica como incorrectos por inventar personajes.
Para ubicar esta propuesta junto a otras fechas y elegir cuáles tienen sentido para el grupo, consultá la línea de tiempo anual de efemérides. La fecha es un punto de partida, no una obligación de trabajar todos los temas.
Una fecha móvil para hablar de bienestar
World Animal Protection ubica el Día Internacional del Conejo en el cuarto sábado de septiembre. Es una jornada de concientización sobre su bienestar, no una obligación del calendario escolar argentino. En la planificación conviene escribir la regla de la fecha y no fijar el 26 de septiembre para todos los años.
¿Qué conejo estamos investigando?
Seleccioná imágenes identificadas de conejos domésticos y explicá ese recorte. Si incorporás una liebre o un conejo silvestre, señalá que se trata de otro animal y consultá una fuente específica. No basta el color o el largo de las orejas para clasificar cualquier imagen de internet.
Podés reunir tres preguntas: cómo se desplaza, qué necesita para alimentarse y cómo puede descansar sin ser molestado. Una indagación acotada es más útil que un cuadro enciclopédico con numerosas especies que el grupo no tiene ocasión de comparar.

Del personaje del cuento al animal de una fuente informativa
Dos lecturas con propósitos distintos
Primero leé un cuento elegido por su calidad literaria y dejá lugar al intercambio sobre la historia. En otro momento, presentá un texto informativo breve. Preguntá qué buscamos en cada lectura: conocer qué le ocurre al personaje o averiguar cómo se alimenta un animal real. No interrumpas la narración para corregir cada detalle biológico.
El registro puede tener dos sectores: “en esta historia” y “en la información que consultamos”. Si el grupo dicta “este conejo habla”, la frase queda situada en la ficción. La distinción no impide disfrutar el cuento; amplía los usos de la lectura.
Revisar la idea de la zanahoria
La RSPCA indica que el heno y el pasto constituyen la base de la alimentación de los conejos domésticos; las zanahorias no son su alimento principal. Con esa información, podemos revisar la imagen de “un conejo necesita solamente zanahorias”. No elaboramos menús, cantidades ni tratamientos: las decisiones de alimentación real corresponden a adultos con orientación veterinaria.
Prepará tarjetas de recursos que necesita un animal: agua, alimento apropiado, espacio, refugio y atención. La consigna no es darle de comer a un conejo real, sino explicar qué habría que averiguar antes de decidir cómo cuidarlo.
Observar movimientos y representarlos sin exigir saltos
Un video breve permite mirar apoyos, pausas y cambios de postura. Después pueden representar un recorrido con una figura de conejo o con el cuerpo, siempre sobre el suelo y con variantes accesibles. Nadie tiene que saltar para participar. La docente puede preguntar qué parte del movimiento observaron y qué parte inventaron en el juego.
El cuidado se enseña con situaciones concretas
Presentá una escena dibujada: una persona quiere alzar un conejo que se refugió. En lugar de preguntar “¿está bien o mal?”, abrí opciones: mirar desde afuera, consultar a un adulto, esperar o seguir buscando información. No se enseña a sujetar al animal en una actividad escolar ni se promueve pasarlo de mano en mano.
Las familias pueden aportar preguntas o imágenes voluntariamente. Evitá pedir un conejo prestado para la jornada, organizar su compra o proponer liberar animales domésticos. Un ser vivo no se incorpora al jardín para cumplir una actividad y luego se devuelve como si fuera un material.
Cómo ajustar el recorrido en cada sala
- Sala de 3: una imagen grande por vez, un video breve y dos situaciones de cuidado. Se admiten gestos, señalamientos y dictados cortos.
- Sala de 4: comparar el personaje de un cuento con una fuente informativa y preparar epígrafes para dos imágenes.
- Sala de 5: organizar preguntas, localizar una respuesta en fuentes distintas y revisar alguna afirmación inicial. Puede agregarse una comparación documentada con una liebre.

Un recurso existente y un cierre con explicación
La secuencia Nuestros Animales del Hogar incluye al conejo entre sus tarjetas y puede apoyar juegos de descripción y preguntas. El material no reemplaza fuentes actuales de bienestar animal ni convierte cada imagen de un espacio doméstico en una recomendación de alojamiento.
Para cerrar, el grupo puede dictar una página titulada “Algo que pensábamos y algo que averiguamos”. Conservá la primera idea y la explicación posterior con su fuente. Se evalúa si aparecen relaciones, si se distingue ficción de información y si el cuidado deja de reducirse a acariciar. No se exige una ficha idéntica a todos ni se compara la calidad de sus dibujos.
Preguntas frecuentes
No. Se celebra el cuarto sábado de septiembre. En 2026 cae el 26, pero la fecha cambia según el año.
No. En conejos domésticos, la base de la alimentación es heno y pasto, según las orientaciones de bienestar consultadas. La dieta concreta requiere asesoramiento profesional y responsabilidad adulta.
No. Fotografías, videos, lectura y juego simbólico permiten investigar sin trasladar, manipular ni alterar la vida de un animal.
Imágenes para preparar tus materiales
Si necesitás imágenes para crear tus propios relatos, carteles o propuestas, estos kits de la tienda se relacionan con el tema. Las imágenes son un apoyo: no reemplazan la experiencia directa, las fuentes de consulta ni las obras literarias o artísticas.
Referencias y bibliografía
- World Animal Protection: International Rabbit Day, fecha móvil y sentido de bienestar.
- RSPCA: alimentación de conejos domésticos, referencia para revisar la idea de la zanahoria como alimento principal.
- Diseño Curricular para la Educación Inicial de la Provincia de Buenos Aires, Ambiente social y natural y Prácticas del lenguaje.





