La Farolera en Nivel Inicial: cómo organizar la ronda y cambiar de personaje

Una adaptación de La Farolera con posiciones, señales, paso abierto y cambios de rol, sin imponer contacto ni representar caídas reales.

La ronda se detiene, se abre un paso y una persona cambia de lugar. Esa transformación hace que La Farolera sea más que caminar mientras suena una canción: hay señales para mirar, un recorrido que anticipar y un personaje que se comparte.

Para jugar en el jardín: se forma una ronda amplia, una persona recorre su interior y, ante una señal acordada de la versión cantada, se abre un paso. Al terminar una vuelta se elige a otro participante. La adaptación de esta página incorpora un farol de cartón como apoyo simbólico, sin fuego ni partes eléctricas, y reemplaza el arrodillarse frente a otro por una entrega del objeto o una invitación gestual.

La Farolera integra nuestra colección de juegos tradicionales. En la guía de rondas para Nivel Inicial se comparan otros formatos de movimiento y elección.

Conocer la canción antes de agregar movimientos

Existen versiones con diferencias en la letra y en el personaje. La docente selecciona una grabación o interpretación legítima, la escucha previamente y decide qué señales permitirán organizar el juego. No hace falta explicar supuestos orígenes históricos que no se han comprobado ni convertir los versos en una lección de cálculo.

En las fuentes se enlaza una recopilación de versiones de Mi Sala Amarilla. Esta página se concentra en el funcionamiento del juego: no reproduce grabaciones ni letras de adaptaciones contemporáneas.

Preparar la ronda y el paso

Se necesita un espacio sin obstáculos y una ronda suficientemente abierta para desplazarse. El farolito es opcional; si se utiliza, tiene que ser liviano, íntegro y sin elementos desprendibles. Puede reemplazarse por una tarjeta grande que identifique el rol.

La ronda, el personaje y el paso abierto se reconocen antes de comenzar.
La ronda, el personaje y el paso abierto se reconocen antes de comenzar.

Quien recorre debe ver por dónde salir y volver. Antes de cantar, mostrale al grupo cómo se abre el paso y dónde se detiene el movimiento. Tomarse de las manos no es obligatorio: se puede mantener la forma circular conservando una separación cómoda.

Una vuelta con tres momentos claros

  1. Elegir a quien empieza y ubicarlo dentro de la ronda.
  2. Comenzar con pasos tranquilos, sin cerrar el espacio alrededor del personaje.
  3. Ante la señal elegida, detener la ronda y abrir un paso amplio.
  4. Dejar que quien recorre entre y salga sin ser atrapado ni apurado.
  5. Al finalizar, entregar el farolito o invitar con un gesto a otra persona que acepte el rol.
  6. Reorganizarse y comenzar nuevamente.
Caminar, abrir el paso y cambiar de rol: una adaptación para el jardín.
Caminar, abrir el paso y cambiar de rol: una adaptación para el jardín.

La entrega del objeto es una adaptación y se nombra como tal. No hace falta representar una caída real, exigir besos ni pedir que alguien se arrodille. Los movimientos se seleccionan para que el grupo pueda compartir el juego con comodidad.

Elegir sin dejar siempre a alguien afuera

El farolito de cartón identifica un rol que circula, sin fuego ni partes eléctricas.
El farolito de cartón identifica un rol que circula, sin fuego ni partes eléctricas.

La docente puede ayudar a recordar quién ya tuvo el personaje y preguntar quién desea probar. Si un niño prefiere no salir al centro, puede acompañar el paso, la señal o la canción. La invitación no se convierte en obligación.

Una variante consiste en que dos personas compartan el recorrido, siempre que quede espacio suficiente. Otra es reducir el desplazamiento y jugar sentados con una tarjeta que circula. Cada cambio debe conservar una señal reconocible y un modo claro de pasar el rol.

Volver a escuchar lo que ocurrió

Después de algunas vueltas, puede preguntarse qué ayudó a reconocer cuándo abrir el paso o cómo avisaron que querían cambiar de personaje. Si el grupo se desorganiza, conviene acortar la vuelta y ensayar sólo esa transición, no repetir toda la canción más fuerte.

Para otra experiencia de pasar por un puente y elegir un lugar, podés continuar con Martín Pescador. La comparación permite reconocer que dos rondas pueden tener gestos parecidos y reglas distintas.

Preguntas frecuentes

¿El farol de cartón es necesario?

No. Es un apoyo simbólico opcional de esta adaptación y puede reemplazarse por una tarjeta o jugarse sin objeto.

¿Sólo una niña puede ser la farolera?

No. El rol puede circular entre quienes quieran participar, conservando o adaptando el nombre de la versión seleccionada.

¿Hay que arrodillarse al finalizar?

No. Aquí se propone entregar el objeto o invitar con un gesto, para cambiar de rol sin imponer posturas o contacto.

Fuentes y lecturas para ampliar

Este artículo reúne explicaciones y adaptaciones de elaboración propia para el jardín. Mi Sala Amarilla fue un punto de partida para localizar juegos y versiones; las condiciones concretas de cada propuesta se explicitan en el texto.

Para ubicar esta propuesta en un recorrido de enseñanza, consultá la guía de juego en Nivel Inicial.

Encontrá las otras propuestas en Juegos y juguetes tradicionales para Nivel Inicial.

Sobre la autora

Lidia Rossatti
Lidia Rossatti es profesora de Educación Inicial, con postítulos en Inclusión Educativa, Jardín Maternal y Alfabetización Inicial. En Planis selecciona y revisa propuestas para que docentes de Nivel Inicial puedan planificar con criterios pedagógicos y materiales aplicables a la sala.
Grupo del jardín juega La Farolera con un farol simbólico de cartón y un paso abierto en la ronda.

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