Retahílas y rimas de sorteo: palabras para empezar y organizar los juegos

Cómo usar rimas de sorteo para elegir comienzos y roles, sostener un recorrido y crear fórmulas propias sin dejar participantes afuera.

Elegir quién empieza puede llevar más tiempo que una partida. Una rima de sorteo ofrece una manera compartida de resolver esa decisión, siempre que el grupo conozca para qué se usa y cómo se recorre a los participantes. No reemplaza los acuerdos de convivencia ni tiene que terminar dejando a alguien afuera.

La diferencia principal: una retahíla enlaza palabras, sonidos o pequeñas fórmulas que se repiten; una rima de sorteo se utiliza para señalar sucesivamente a los participantes hasta llegar a una elección. No toda retahíla sirve para sortear ni toda canción breve es anónima o tradicional. Conviene registrar de dónde se obtuvo cada versión y distinguirla de las invenciones actuales.

Este artículo se concentra en su uso dentro de los juegos tradicionales. La guía de poesía en Nivel Inicial desarrolla un recorrido literario más amplio.

Acordar qué se va a elegir

Antes de recitar, hay que saber si se sortea quién comienza, quién toma un rol o cuál de dos recorridos se probará. No se sortean derechos ni se utiliza el azar para decidir si alguien puede participar. La docente explica la finalidad y comprueba que los participantes acepten ese procedimiento.

La señal de recorrido también se acuerda: por cada pulso o unidad oral seleccionada se señala una persona, siguiendo siempre el mismo sentido. No existe una obligación universal de usar cada sílaba. Lo importante es no cambiar la manera de contar para dirigir el resultado.

El recorrido de señalamiento se acuerda antes de conocer el resultado.
El recorrido de señalamiento se acuerda antes de conocer el resultado.

Un sorteo de inicio, paso a paso

  1. Ubicarse de modo que se vea el orden: una fila corta o una ronda abierta.
  2. Elegir la rima y ensayar juntos cómo se va a señalar.
  3. Decidir dónde comienza el recorrido antes de conocer el resultado.
  4. Recitar manteniendo el mismo orden y la correspondencia acordada.
  5. Al terminar, nombrar la elección y comenzar el juego previsto.
  6. En otra oportunidad, cambiar quién realiza el recorrido para no concentrar siempre ese rol.

Si hay un desacuerdo, se retoma el procedimiento. No hace falta repetir hasta obtener el resultado que quería un adulto. Cuando la rima es muy larga y el grupo pierde el recorrido, conviene elegir una fórmula breve o reducir participantes.

Dos fórmulas nuevas para probar

Los siguientes textos fueron creados para esta propuesta de Planis con asistencia de IA. No se presentan como retahílas tradicionales ni como obras de otro autor. Se pueden decir lentamente, acordando previamente qué parte corresponde a cada señal.

“Rueda la ronda,
vuelve a empezar;
quien quede al final
nos va a enseñar.”

“Paso una nube,
dejo un botón;
elige el comienzo
esta canción.”

La palabra “botón” del segundo ejemplo es una imagen verbal, no una indicación de repartir botones pequeños. El grupo puede transformar estas fórmulas o crear otra; la nueva versión se registra como producción propia, sin atribuirla al repertorio popular.

Sortear no es dejar afuera

Sortear un inicio o un rol no implica eliminar participantes.
Sortear un inicio o un rol no implica eliminar participantes.

Elegir quién inicia un tatetí no impide que la otra persona juegue. Del mismo modo, pasar un rol en una ronda puede dar continuidad a la experiencia sin eliminar a nadie. Si una retahíla heredada se usaba para sacar jugadores, se puede explicar esa variante y acordar un uso diferente para la sala.

Las familias pueden aportar nombres, fragmentos recordados o una demostración oral. Si no se conoce el autor, se deja asentado que la procedencia está pendiente de identificar; no se concluye automáticamente que el texto es de dominio público. Para un repertorio publicable se verifica cada obra y se seleccionan versiones apropiadas.

Escuchar, modificar y conservar un acuerdo

Las fórmulas creadas por el grupo se registran como producciones propias.
Las fórmulas creadas por el grupo se registran como producciones propias.

Se puede comparar una versión breve y una más larga, reconocer qué palabras vuelven y preguntar si el recorrido sigue siendo claro. La docente escribe lo que el grupo propone sin corregirlo hasta convertirlo en una rima adulta perfecta. El interés no está sólo en encontrar terminaciones iguales, sino en disfrutar y usar una fórmula compartida.

Para poner en práctica una elección inicial, explorá el tatetí. Para coordinar palabras y acciones sin sortear participantes, están los juegos de palmas.

Preguntas frecuentes

¿Todas las retahílas son tradicionales?

No. Hay textos de autor y creaciones recientes. La procedencia se verifica y se comunica.

¿Hay que señalar por sílabas?

No necesariamente. Se acuerda una unidad o pulso que el grupo pueda sostener y se mantiene durante todo el sorteo.

¿Se puede cambiar una palabra?

Sí, cuando se trabaja sobre una fórmula propia o se cuenta con condiciones para adaptarla. La nueva versión se identifica, sin atribuirla erróneamente a otro autor.

Fuentes y lecturas para ampliar

Este artículo reúne explicaciones y adaptaciones de elaboración propia para el jardín. Mi Sala Amarilla fue un punto de partida para localizar juegos y versiones; las condiciones concretas de cada propuesta se explicitan en el texto.

Para ubicar esta propuesta en un recorrido de enseñanza, consultá la guía de juego en Nivel Inicial.

Encontrá las otras propuestas en Juegos y juguetes tradicionales para Nivel Inicial.

Sobre la autora

Lidia Rossatti
Lidia Rossatti es profesora de Educación Inicial, con postítulos en Inclusión Educativa, Jardín Maternal y Alfabetización Inicial. En Planis selecciona y revisa propuestas para que docentes de Nivel Inicial puedan planificar con criterios pedagógicos y materiales aplicables a la sala.
Docente y niños realizan un recorrido de sorteo oral en una ronda abierta.

Recientes

Categorías

Etiquetas