Teléfono de latas o vasos: cómo construirlo y explorar la escucha en el jardín
Armado adulto de un teléfono de vasos, turnos para hablar y escuchar, y comparación entre cordel tenso y flojo en una exploración acompañada.
Un niño habla muy cerca de un vaso y otro escucha desde varios pasos de distancia. Cuando el hilo se afloja, el mensaje cambia. Ese contraste vuelve interesante al teléfono de latas: un juguete conocido puede abrir una exploración sobre cómo se escucha y qué condiciones ayudan a comunicarse.
El modelo de esta página: dos vasos de cartón unidos por un cordel sujeto al fondo. Es una adaptación del teléfono de latas, elegida para evitar bordes metálicos expuestos. Una persona habla y la otra escucha; después intercambian los roles. El cordel se mantiene tenso, sin envolver cuerpos ni cruzar zonas de circulación. Los cortes, perforaciones y fijaciones los realiza un adulto.
La propuesta se relaciona con los juguetes tradicionales y con la indagación del ambiente: observar, comparar y volver a probar.
Dos recipientes y una unión que se pueda revisar

Necesitás dos recipientes íntegros, limpios y livianos, un cordel no metálico y fijaciones interiores que no se suelten. La longitud se ajusta al espacio: debe permitir separarse sin dejar una cuerda atravesando el paso. No se utiliza tanza ni hilo cortante. Si se quiere observar un modelo de lata, el adulto lo revisa por separado y decide si sólo se mostrará.
La lámina identifica las partes generales; el armado que se explica y muestra a continuación corresponde únicamente a los vasos de cartón. No se colocan los recipientes dentro de la boca ni se comparten si las condiciones de higiene no lo permiten.
Cómo preparar el teléfono
- Revisar los vasos y descartar los que tengan roturas o partes que se desprendan.
- El adulto realiza una perforación pequeña en el fondo de cada vaso, lejos de los niños.
- Pasar un extremo del cordel por cada fondo y fijarlo por dentro de modo que no se salga.
- Comprobar las uniones y que no queden puntas, herramientas o piezas sueltas.
- Probar el funcionamiento entre adultos antes de ofrecerlo al grupo.

Hablar y escuchar con el cordel tenso
- Elegir un lugar tranquilo y despejado, con acompañamiento docente.
- Separarse despacio hasta que el cordel quede recto, sin tirar con fuerza.
- Una persona acerca el vaso a la boca y dice un mensaje corto; la otra lo aproxima al oído.
- Mantener el cordel libre, sin sujetarlo con otra mano ni apoyarlo contra un mueble.
- Comprobar qué se escuchó y cambiar los roles.
- Terminar juntando los recipientes y guardando el cordel, sin dejarlo tendido.

Hablar fuerte no siempre mejora la escucha. Un mensaje breve y un ambiente menos ruidoso permiten reconocer mejor las diferencias. Si el teléfono no funciona, la docente revisa el montaje antes de pedir más esfuerzo a los chicos.
Comparar una condición cada vez

Primero probá con el cordel tenso; después acercá a los participantes para que quede flojo. Mantené iguales los vasos, la voz y el mensaje. Preguntá qué cambió y volvé a la condición inicial para comprobarlo. Otra comparación posterior puede ser un recorrido más corto, sin cambiar simultáneamente todos los materiales.
Para la docente: la voz hace vibrar el fondo del recipiente; la vibración puede transmitirse por el cordel tenso al otro vaso. No hace falta introducir una explicación abstracta antes de explorar. Tampoco afirmar que el sonido viaja exclusivamente por el hilo: el ambiente también puede permitir oír directamente la voz.
El mensaje necesita una persona que escuche

Si ambos hablan a la vez, se puede ensayar una señal de cambio. Inventar mensajes, reconocer una palabra o describir un objeto agrega un propósito comunicativo sin convertir la experiencia en una evaluación de audición. No se usa este juguete para diagnosticar dificultades auditivas.
Un dibujo con flechas y comentarios del grupo puede registrar qué ayudó a escuchar. Para seguir investigando objetos construidos, podés explorar el barrilete o integrar los testimonios familiares al Proyecto Llavero de Juegos.
Preguntas frecuentes
No. La versión propuesta utiliza vasos de cartón. El nombre tradicional permite conocer el juguete sin reproducir materiales riesgosos.
La tensión favorece la transmisión de la vibración entre los recipientes. Se compara sin tirar fuerte ni enrollar el hilo en las manos.
No en esta propuesta. Cortes, perforaciones y fijaciones corresponden a un adulto.
Fuentes y lecturas para ampliar
Este artículo reúne explicaciones y adaptaciones de elaboración propia para el jardín. Mi Sala Amarilla fue un punto de partida para localizar juegos y versiones; las condiciones concretas de cada propuesta se explicitan en el texto.
- Mi Sala Amarilla — Juguetes tradicionales: Teléfono de lata.
- Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires — Exploración sonora, 5.º grado (referencia técnica para la docente).
Para ubicar esta propuesta en un recorrido de enseñanza, consultá la guía de juego en Nivel Inicial.
Encontrá las otras propuestas en Juegos y juguetes tradicionales para Nivel Inicial.
